Esencia de marcas

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No comento porque todavía no lo quiero creer.

Preguntas del 2006

¿De dónde eres?

¿A qué te dedicas?-¿Qué haces?

¿Por quién vas a votar?-¿Por quién votaste?

¿Cómo va esa tesis?

¿Por qué lloras?

¿Qué vas a hacer?

¿Me amas?

Travesura de media noche



Citar a Karl Barth es una travesura porque no he leido suficiente teología como para siquiera ubicar con amplitud el contexto del autor y su obra; porque recién me entero de su existencia en la historia, y como por accidente, me topo con una cita en el blog de Ben Myers que concierne al capitalismo (tema del que no escapo por eso de "socióloga"). Recojo la referencia, traduzco y comparto mi novato, pero feliz descubrimiento:




Karl Barth y capitalismo
"Fundamentalmente, el mandato de Dios... se evidencia por sí mismo y en todas las circunstancias, como un llamado a movimientos claves a favor de la humanidad y contrarios a cualquiera de las formas que la nieguen- y por lo tanto, un llamado para el triunfo del débil contra cualquier tipo de despojo por parte del fuerte. Sin duda, la comunidad cristiana ha sido muy lenta en ver esto frente el proceso laboral en el desarrollo del capitalismo moderno, y no puede escapar de cierta medida de responsabilidad por la injusticia que le caracteriza a este desarrollo...

La principal tarea del cristianismo en el occidente es... proclamar el mandato de Dios de frente al capitalismo, y mantenerse a la "izquierda" en oposición a sus triunfantes... declarar que está fundamentalmente del lado de las víctimas de este desorden y sostener su causa".
—Karl Barth, Church Dogmatics III/4, p. 544 (KD III/4, pp. 624-25).

¡Domestícame!


A los diez años me acerqué al cristianismo. No tanto por aquella escuela religiosa a la que asistía, sino porque llegó a mis manos "El Principito". Ahora veo qué tanto influyó en esa búsqueda de lo que "no es visible para los ojos". Vuelvo a su lectura y lo disfruto.

Comparto este fragmento que justo ahora me parece relevante:

.................................................................................

—Tú no eres de aquí —dijo el zorro— ¿qué buscas?
—Busco a los hombres —le respondió el principito—. ¿Qué significa "domesticar"?
—Los hombres —dijo el zorro— tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían
gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
—No —dijo el principito—. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? —volvió a preguntar el principito.
—Es una cosa ya olvidada —dijo el zorro—, significa "crear vínculos... "
—¿Crear vínculos?
—Efectivamente, verás —dijo el zorro—. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito
igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo.

[...]

El zorro se calló y miró un buen rato al principito:
Por favor... domestícame —le dijo.

—Bien quisiera —le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.
Sólo se conocen bien las cosas que se domestican —dijo el zorro—.
Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
—¿Qué debo hacer? —preguntó el principito.
—Debes tener mucha paciencia —respondió el zorro—. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
El principito volvió al día siguiente.
[...]
... el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:
—¡Ah! —dijo el zorro—, lloraré.
—Tuya es la culpa —le dijo el principito—, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...
—Ciertamente —dijo el zorro.
—¡Y vas a llorar!, —dijo él principito.
—¡Seguro!
—No ganas nada.
Gano —dijo el zorro— he ganado a causa del color del trigo.




La pesadilla de Darwin

En Tanzania -por motivos "inexplicables" pero relacionados con un "experimento científico"- se soltó una carpa muy grande y depredadora en las aguas del Lago Victoria. Ésta arrasó con el equilibrio ecológico por ser ajena al hábitat y sobre todo, por devorar las demás especies de peces (cíclidos) que se caracterizan por su fragilidad. Hasta ahí ya es una pesadilla. Sin embargo...

Una vez que se detectó la proliferación de la carpa del Nilo, se comenzó a convocar a la pesca. Los agricultores que desde antes no tenían grandes recursos, migraron a la costa. Las comunidades costeras comenzaron a cambiar, a crecer, a complejizarse. Los pescadores no ganaban como los pescadores de Noruega, sino obtuvieron un precio paupérrimo para su sobrevivencia. Y en esa sobrevivencia se incluía la prostitución.

Según el documental, las carpas pescadas de manera tradicional y compradas por un precio bajo por empresas privadas, viajaban a Europa para ser vendidas a precio de Mero. Como las carpas del Nilo las transportan vía aérea, fue relevante la entrevista de los pilotos, donde relatan que traen armas (para la guerrilla) y se llevan pescado. Tanto el gerente de la empresa privada que exporta el pescado como los pilotos se daban por ingenuos respecto a la cadena nociva del comercio de la carpa: -Tan sólo hago mi trabajo-, decía uno y otro.

Otras escenas tristísimas fueron: niños drogándose en la calle, sin padre, sin madre, sin paradero; prostitutas relatando su sueño de dejar de venderse, de estudiar, hacer familia, vivir; los empresarios locales en un foro de comercio internacional, alentando a extranjeros a invertir en empaquetadoras de carpa de Nilo; una mujer comprando las sobras pestilentes del pescado que se empaca (pues los locales no tienen acceso al producto de la pesca); otro homicidio más de una prostituta; el relato del médico local que habla del SIDA como una epidemia incontrolable con tanta prostitución y promiscuidad, etcéteras.

En la Pesadilla de Darwin se denuncia la relación de dominio de unos con los otros, que viene encadenada a la relación desmesurada de la explotación de la Naturaleza. Es clarísimo aquí cómo es posible ahogarse en pobreza alrededor de recursos riquísimos, -y no por negligencia o falta de "productividad"-, sino por una estructura mayor, que aunque se sustenta en los actos individuales, pesa por encima de éstos: hablamos de capitalismo, de libre comercio en el contexto globalizado, de una África colonizada por siglos, saqueada y dominada por potencias intocables. El darwinismo social en su máxima expresión (y también pesadilla de Darwin).

En ese tristísimo contexto, del cristianismo se documenta:

1. Un ministro protestante que afirma que el uso del condón es pecado.

2. Un equipo de evangelistas proyectando la película "Jesús" [con cabello rubio y ojo azul, haciendo el milagro de la pesca abundante en las redes de Pedro].

No voy a discutir la cuestión moral del primer o segundo hecho (aunque sí creo que da para hacerlo). Mi única objeción -no sé todavía si con el productor del documental, o los hermanos protagonistas del lugar- es la que expresa el dolor más profundo tras hora y media de documental:
¿¡Sólo eso!?

Sed estética

De vivir una relación íntima con el "Yo Soy"- el Creador-, se dan a luz creaciones; la flor deviene en fruto y en éste semilla que multiplica Vida. Las obras creativas como frutos de Su Conocimiento se esperan tan multifacéticas como la misma sabiduría divina; pienso en algunas, como el razonamiento al servicio del amor, el arte con Voz de Vida, la música con canto nuevo, el ethos comunitario, la transformación creativa de la naturaleza, el enriquecimiento amplio del ser humano, entre otras posibilidades.

Creo ese tipo y tamaño de posibilidades como herencia de Conocer a Dios, vivir el evangelio. A eso me aferro como tras los pasos de Jesús.

Todavía escucho decir a aquel amigo, maestro, ateo-filósofo-exseminarista:

"la experiencia estética es importante"

¿Qué decir de lo que vivimos actualmente como cristianos?

Manantiales de poiesis-aestesis-catarsis habrían de emanar del seno de la Iglesia. Y no menos que las más sublimes experiencias estéticas a los que remiten los filósofos románticos alemanes. El Señor da para más. Él es sublime.

En cuanto a creatividad musical, baste recordar que actualmente nos permitimos ser dirigidos por la lógica barata de la masividad, el mercado; la lógica de una cultura de producción masiva denunciada medio siglo atrás (por homogeneizar y hacer unidimensional al hombre).

¡Cúantas veces y de tantas maneras nos conformamos a este mundo!.

De esa marea que arrastra, también grito con garganta sedienta.

Ejercito esperanza.

Busco.

Espero en movimiento: todavía El está aquí. Con, entre y en Sus hijos.

En medio de carencias sentidas persisto en preguntar:
¿Por qué parece o se plantea como posible conocer[intimar-unirse] a Dios sin experiencia estética?

No he leido lo suficiente para terminar de comprender cabalmente lo que significa la experiencia estética. Menos aún lo que significa cabalmente Conocer a Dios. Estoy en eso de construir hermenéuticas y educar la mirada: de la Escritura, de la vida, la historia, el alma humana. Pero cuando sale a colación la carencia estética en plena Iglesia, vienen de nuevo esas palabras de mi buen filoamigo. Todavía le escucho. Todavía me alerta sobre el largo camino que hay por delante y la brevedad del tiempo que nos queda por construir historia como cristianos, como Iglesia.

Jesús sobre el mar



Anunciado

Yo soy el Señor, su santo; soy su rey, el creador de Israel. Así dice el Señor, el que abrió un camino en el mar, una senda a través de las aguas impetuosas. Isaías 43:15-16
La fidelidad de mi amor lo acompañará, y por mi nombre será exaltada su fuerza. Le daré poder sobre el mar y dominio sobre los ríos. Él me dirá: Tú eres mi Padre, mi Dios, la roca de mi salvación. Salmos 89: 24-26
Reconocido
En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Después de despedir a la multitud, subió al monte a orar aparte;y cuando llegó la noche, estaba allí solo.Ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas, porque el viento era contrario.Pero a la cuarta vigilia de la noche, Jesús fue a ellos andando sobre el mar.
Los discípulos, viéndolo andar sobre el mar, se turbaron, diciendo:
--¡Un fantasma!
Y gritaron de miedo.
Pero en seguida Jesús les habló, diciendo:
--¡Tened ánimo! Soy yo, no temáis.
Entonces le respondió Pedro, y dijo:
--Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
Y él dijo:
--Ven.
Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó:
--¡Señor, sálvame!
Al momento Jesús, extendiendo la mano, lo sostuvo y le dijo:
--¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
En cuanto ellos subieron a la barca, se calmó el viento.
Entonces los que estaban en la barca se acercaron y lo adoraron, diciendo:
--Verdaderamente eres Hijo de Dios.

Mateo 14:22-33

Mar II

Su reflejo
Cuando los caballos y los carros del faraón entraron en el mar con sus jinetes, el Señor hizo que las aguas se les vinieran encima. Los israelitas, sin embargo, cruzaron el mar sobre tierra seca. Éxodo 15:19
Ustedes vieron lo que hizo contra el ejército de los egipcios, y cómo desató las aguas del *Mar Rojo sobre sus caballos y carros de guerra, cuando éstos los perseguían a ustedes. El Señor los destruyó para siempre. Deuteronomio 11:4
Dividiste el mar delante de ellos, y pasaron por medio de él en seco; y a sus perseguidores echaste en las profundidades, como una piedra en profundas aguas. Nehemías 9:11
Venid, y ved las obras de Dios, Temible en hechos sobre los hijos de los hombres. Volvió el mar en seco; Por el río pasaron a pie; Allí en él nos alegramos. El señorea con su poder para siempre; Sus ojos atalayan sobre las naciones; Los rebeldes no serán enaltecidos. Selah. Salmos 66:5-7
A causa de la reprensión del Señor, y por el resoplido de su enojo, las cuencas del mar quedaron a la vista;¡al descubierto quedaron los cimientos de la tierra!. Extendiendo su mano desde lo alto, tomó la mía y me sacó del mar profundo. 2Samuel 16:17
¿Descubrirás tú los secretos de Dios? ¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso?. Es más alta que los cielos; ¿qué harás? Es más profunda que el Seol; ¿cómo la conocerás? Su dimensión es más extensa que la tierra, Y más ancha que el mar. Job 11:7-9
A lo profundo me arrojaste, al corazón mismo de los mares ;las corrientes me envolvían, todas tus ondas y tus olas pasaban sobre mí. Jonas 2:3
¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados. Cumplirás la verdad a Jacob, y a Abraham la misericordia, que juraste a nuestros padres desde tiempos antiguos. Miqueas 7:18-20

Mar I

Su creación

Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno. Génesis 1:10

Suyo también el mar, pues él lo hizo; Y sus manos formaron la tierra seca.
Salmos 95:5

Su dominio
Él se basta para extender los cielos; somete a su dominio las olas del mar.
Job 9:8


El agita el mar con su poder, y con su entendimiento hiere la arrogancia suya. Su espíritu adornó los cielos; Su mano creó la serpiente tortuosa. He aquí, estas cosas son sólo los bordes de sus caminos; ¡Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?.
Job 26:12-14


¿Quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba saliéndose de su seno, cuando puse yo nubes por vestidura suya, y por su faja oscuridad?.
Job 38:8-9


El junta como montón las aguas del mar; El pone en depósitos los abismos.
Salmos 33:7


El que sosiega el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas, y el alboroto de las naciones. Salmos 65:7
Tú tienes dominio sobre la braveza del mar; Cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas. Salmos 89:9
Jehová en las alturas es más poderoso que el estruendo de las muchas aguas, Más que las recias ondas del mar.
Salmos 93:4

Leyes para santiguarse

Recién se aprobó la "ley de convivencia" que reconoce la unión temporal de homosexuales bajo un acuerdo cívico. A muchos ha causado espanto. Otros han celebrado a viva voz. Yo ni me espanto, ni celebro.
Para espantos, estos casos:

1. Ley del buen decir. Multa a quienes digan palabras "altisonantes". Municipio de Querétaro, año 2003 (Esta ley sólo duró una semana).

2. Ley del buen nombre. Hay que comprobar el orígen católico del nombre para que se acepte en el registro civil del estado de Querétaro. Si tu nombre es bíblico pero no aparece en el santoral, queda sin autorización (Ley vigente).

3. Ley de la decencia. En el 2005 en el Congreso del estado de Tabasco se aprobó una "ley cívica" en la que se prohibe andar desnudo en el interior del hogar (Ley no vigente).

4. Ley de los fraccionamientos decentes. Ley para los constructores del estado de Querétaro. Queda prohibido comprar grandes terrenos y fraccionarlos si no se pertenece a alguna constructora que cotice en la bolsa de valores. De manera contraria se comete el delito por "invadir terrenos" que se califica como delito grave, que no contempla fianzas para salir de la cárcel (Ley vigente).

5. Ley cívica del Distrito Federal. Prohibe a los "franeleros" o "cuida-coches" ejercer su oficio. A tanta pobreza, la policía no pude detener a tantos (dejó de aplicarse aunque sigue vigente).

Si tienes más ejemplos de aplicaciones moraloides (en el terreno legal) y gustas compartir, no dudes en escribir, pues son bienvenidos a la lista.

Ya Muntsi Beñha II


El contexto siempre es importante. En el caso de Ya Muntsi Beñha, saca a flote lo milagroso de su vivencia:
  • Sin ecumenismos letrados ni organizados, es testimonio vivo de colaboración pacífica entre católicas y protestantes [justo en el municipio de Ixmiquilpan, donde las disputas históricas entre ambos grupos religiosos se datan en desplegados periodísticos por agresiones severas, de penas judiciales].
  • Sin teorías de género ni feminismos contemporáneos, son mujeres que se reconocen dignas, dueñas de sus días, productivas, interdependientes, con la toma de autoridad para retar la lógica de la migración. Emprenden por sus hijos, para evitar el paso al "norte", reunir a sus familias, salvar comunidad.
  • Sin certificados, títulos ni escuelas, tuvieron la fuerza de aprendizaje para usar una computadora, hacer contabilidad, supervisar estándares de calidad, hablar en público, negociar con el "shunt´e" [el que no es de aquí], convencer y afirmar las propias demandas; exportar y visualizar nuevas inversiones.
  • Sin programas pastorales de teologías trasnacionales, hicieron sentir el sabor, el efecto de la sal; se aclara la mirada, se vive la calidez y esperanza de la luz que son como iglesia.
  • Sin sentimientos globalifóbicos afirmaron el sentimiento de lo local, de la pertenencia comunitaria. Sin indigenismos ni proteccionismos se abrieron paso a lo externo, lo extraño, delinearon su identidad en la diferencia, se apropiaron de cuanto desearon suyo.
No sé y pienso que difícilmente se sabrá. No hay sociologías ni psicologías que expliquen cabalmente las fuerzas, las luces que se abrieron a partir de Su Presencia en cada una de sus vidas, en comunidad. Aunque no es imposible reflexionar sobre lo que ahora son, lo que fueron; ese misterioso proceso de tránsito queda velado tras las cámaras en intimidad con el Amado. Ocasión que invita a visitarlas.

Ya Muntsi Beñha I


Mi primer trabajo como "socióloga" fue en una organización no gubernamental (ONG). Su nombre aludía a innovación, esperanza y sobre todo, al ámbito local. La esperanza prometida residía en el "impulso" de "alternativas" que muy a pesar del contexto global, influirían desde lo local hasta los ámbitos "regionales".

Esa promesa se cumpliría a partir de dos tipos de acciones: consultoría a gobiernos locales y asesoría-seguimiento a organizaciones sociales. Mi labor estuvo concentrada en la parte de la consultoría. Esa sección de la ONG incluso cobraba honorarios, así como las demás "terrenales" e "in-humanas" entidades lucrativas. Lo que yo hacía era menos romántico aún: vertía números de cifras oficiales en un software estadístico, las agitaba para un lado con alguna herramienta de análisis, las agitaba hacia el otro con algún índice ya construido y al final, como pan recién horneado, sacaba del cocimiento estadístico nuevos indicadores de "desarrollo", al gusto de los requerimientos de la ocasión.

[Cualquiera que sepa lo que hice en ese tiempo, podrá decir que mi trabajo consistió de otras cosas más, pero por el momento lo dejo así para resaltar la impresión vivida al irme al "otro lado" de la ONG].

Un día -casi como turista- acompañé a quienes estaban en contacto directo con las organizaciones sociales. Mis compañeras del "otro lado" no leían y analizaban "líneas de pobreza", no leían cifras con puntos decimales; ellas leían rostros, corazones, vidas concretas de mujeres con hijos, maridos, ausencias, dolores, esperanzas. En reducidas palabras, disfrutaban de la promesa romántica de la organización.

En el trayecto al Valle del Mezquital, todavía en el auto, mis compañeras explicaron algo del contexto de "Ya Muntsi Beñha", organización de artesanas productoras de esponjillas de ixtle a quienes nos dirigíamos para trabajar. Todas ellas hñähñu, mujeres solas (mientras sus esposos trabajan en el país del norte) y también "mujeres reunidas" (según el significado del nombre de su organización).

Como ocurre en todo proyecto exitoso, el "avance" real no lo trajo nuestra ONG, ni el donativo sustancioso que el Estado Alemán estaba por dar, ni el contrato con una empresa extranjera para exportar sus esponjillas, ni los fondos asistenciales del gobierno Federal y menos aún de los recursos de alguna fundación de prestigio. Aunque cada uno creyera aportar lo necesario para escribir "Ya Muntsi Beñha" en algún apartado de sus reportes anuales, ninguno tuvo que ver con el resorte inicial de impulso en las mujeres de la organización.

-Aquí lo que hizo la diferencia es la religión- Dijeron mis compañeras [con una dosis de honestidad en tono de confesión]. -Ellas son cristianas-evangélicas, pocas son católicas. Antes los esposos se gastaban el dinero en alcohol para emborracharse; ahora que no toman, pueden ahorrar y el dinero sí llega a México.

Esa pequeñita aclaración y el abrazo que Agustina me imprimió con lágrimas de gozo (cuando supo que yo también era cristiana) me tumbaron por largo rato.

Regresé a casa con una marea alta de pensamientos.

Ni "Marx" ni "Weber" iban en mi cabeza. En cuestión de nombres sólo uno: Jesucristo.

Más sobre felicidad


Marcar camino "fácil" a la felicidad no sólo es una atrocidad teológica que mutila la complejidad de la tracendencia humana en el plan de Dios, también es la bienvenida a la cristalización de los deseos más viles que encontramos en toda la historia, es alimento nutritivo de la idealización de los "regímenes perfectos".

Del prefacio de Aldous Huxley en un Mundo feliz:

“...no hay razón alguna para que el nuevo totalitarismo se parezca al antiguo. [...] Un Estado totalitario realmente eficaz sería aquel en el cual los jefes políticos todopoderosos y su ejército de colaboradores pudieran gobernar una población de esclavos sobre los cuales no fuese necesario ejercer coerción alguna por cuanto amarían su servidumbre. Inducirles a amarla es la tarea asignada en los actuales estados totalitarios a los Ministerios de Propaganda, los directores de los periódicos y los maestros de escuela. Pero sus métodos todavía son toscos y acientíficos. [...] Los mayores triunfos de la propaganda se han logrado, no haciendo algo, sino impidiendo que ese algo se haga. Grande es la verdad, pero más grande todavía, desde un punto de vista práctico, el silencio sobre la verdad. Por el simple procedimiento de no mencionar ciertos temas, de bajar lo que Mr. Churchill llama un telón de acero entre las masas y los hechos o argumentos que los jefes políticos consideran indeseables, la propaganda totalitarista ha influido en la opinión de manera mucho más eficaz de lo que lo hubiese conseguido mediante las más elocuentes denuncias y las más convincentes refutaciones lógicas. Pero el silencio no basta. Si se quiere evitar la persecución, la liquidación y otros síntomas de fricción social, es preciso que los aspectos positivos de la propaganda sean tan eficaces como los negativos.
Los más importantes Proyectos Manhatan del futuro serán vastas encuestas patrocinadas por los gobiernos sobre lo que los políticos y los científicos que intervendrán en ellas llamarán el problema de la felicidad; en otras palabras, el problema de lograr que la gente ame su servidumbre. Sin seguridad económica, el amor a la servidumbre no puede llegar a existir; en aras a la brevedad, doy por sentado resolver el problema de la seguridad permanente muy rápidamente a darse por sentada. Su logro es una revolución meramente superficial, externa. El amor a la servidumbre sólo puede lograrse como resultado de una revolución profunda, personal, en las mentes y los cuerpos humanos. Para llevar a cabo esta revolución necesitamos, entre otras cosas, los siguientes descubrimientos e inventos
  • En primer lugar, una técnica mucho más avanzada de la sugestión, mediante el condicionamiento de los infantes y, más adelante, con la ayuda de drogas, tales como la escopolamina.
  • En segundo lugar, una ciencia, plenamente desarrollada, de las diferencias humanas, que permita a los dirigentes gubernamentales destinar a cada individuo dado a su adecuado lugar en la jerarquía social y económica. (Las clavijas redondas en agujeros cuadrados tienden a alimentar pensamientos peligrosos sobre el sistema social y a contagiar su descontento a los demás).
  • En tercer lugar (puesto que la realidad, por utópica que sea, es algo de lo cual la gente siente la necesidad de tomarse frecuentes vacaciones), un sustitutivo para el alcohol y los demás narcóticos, algo que sea al mismo tiempo menos dañino y más placentero que la ginebra o la heroína.

  • Y finalmente (aunque éste sería un proyecto a largo plazo, que exigiría generaciones de dominio totalitario para llegar a una conclusión satisfactoria), un sistema de eugenesia a prueba de tontos, destinado a estandardizar el producto humano y a facilitar así la tarea de los dirigentes".
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¿La teología de la prosperidad es parte de un "Proyecto Manhatan del futuro" ahora presente?

Gondim escribe sobre la espiritualidad actual y asocia la religión a la cocaína (ya no al opio como Marx), por su efecto acelerador, que da sensación de "omnipotencia". En ese sentido, ¿Qué tanto nos acerca la vivencia cristianoide al sistema "de eugenesia a prueba de tontos" que estandariza, que convierte el hombre a la unidimensionalidad?


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Mujeres con nombres y apellidos

Octubre, 2006

Querido amigo(a),

Parisa, Iran, Khayrieh, Shamameh, Kobra, Soghra y Fatemeh son siete mujeres iraníes condenadas a morir lapidadas. Quizá no tengamos mucho tiempo para actuar.

La República Islámica de Irán trata el adulterio como un delito castigado con la pena de muerte por lapidación, violando el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que garantiza el derecho a la vida y prohíbe la tortura.

Parisa, Iran, Khayrieh, Shamameh, Kobra, Soghra y Fatemeh han sido injustamente condenadas a la pena más cruel, inhumana y degradante, la de la pena de muerte.

Pero aún estamos a tiempo de parar su ejecución. No te quedes en silencio.
Alza tu voz para intentar salvarlas.

Gracias por tu apoyo,

Esteban Beltrán
Director - Amnistía Internacional-España

Signos

Descifrar la vida cotidiana enriquece porque sus símbolos sólo se miran desde la distancia, la despersonalización, la historia, las diferencias, el conjunto de la vida misma que no es precisamente cotidiana. Se acerca a la autocrítica.

De vez en cuando, al leerme, salto de puro susto. Uno de las más recientes lecturas de espanto: el inicio del día. Es un momento clave. El campesino medieval se despertaba sin tanta prisa. Tenía su rutina más que marcada. Segura. No precisaba de gendarmes depertadores. La luz le marcaba el tiempo, el ciclo, la rutina estaba casi divinamente marcado; no había "stress" tal como hoy lo conocemos, no había tantas "opciones" ni cabidas al tamaño de dudas que ahora, como habitantes de la posmodernidad miramos por doquier.

Despertar y la forma en que lo hacemos, da luces sobre nuestra noción del tiempo; del sentido que reconocemos (o no) de la rutina diaria; a las dosis de posibilidad e imposibilidad que se presentan como parte de la condición humana; de la cercanía o lejanía con los amores (sea Dios, la pareja, los hijos, amigos y otros tantos); de la misma actitud previa al dormir; del "sabor" que queda por los sueños recordados.

Confieso que mi inicio del día no es una escena ni bonita ni feliz. Refleja lo que vivo en este momento. Y los ingredientes mezclados en mi momento están en ese proceso llamado de manera elegante: estado potencial. Ese en el que todavía no se ven resultados en el plano inmediato. En el que sólo por fe me libro de personas, recuerdos, vivencias que van detrás mío. En el que las promesas brillan tanto por su cualidad de estar extendidas hacia el futuro. Ese es parte del mar en que me encuentro, éste sólo un pequeño espejo.

¿Cómo te despiertas?

¡Aaaay!

¡Duele Oaxaca!
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Oaxaca: espejo incómodo
Brad Will
Indymedia
Enfrentamiento de 8 horas: APPO-PFP
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Que dimita el gobernador de Oaxaca (Ulises Ruiz)
y Justicia en el Sureste [que trae un dolor centenario]
son motivos de oración.

Soma por memoria

Cito a Aldous Huxley en "Un mundo feliz".

"—Coordinaba con una campaña contra el Pasado; con el cierre de los museos, la voladura de los monumentos históricos (afortunadamente la mayoría de ellos ya habían sido destruidos durante la Guerra de los Nueve años); con la supresión de todos los libros publicados antes del año 150 d. F....
—No cesaré hasta conseguir uno igual —dijo Fanny.
—Había una cosa que llamaban pirámides, por ejemplo.
—Mi vieja bandolera de charol...
-Y un tipo llamado Shakespeare. Claro que ustedes no han oído hablar de estas cosas.
—Es una auténtica desgracia, mi bandolera.
—Éstas son las ventajas de una educación realmente científica.
—A más remiendos, menos dinero; a más remiendos, menos ...
—La introducción del primer modelo T de Nuestro Ford ...
—Hace ya cerca de tres meses que lo llevo...
—...fue elegida como fecha de iniciación de la nueva Era.
—Tirarlos es mejor que remendarlos; tirarlos es mejor ...
—Había una cosa, como dije antes, llamada Cristianismo.
—Tirarlos es mejor que remendarlos.
—La moral y la filosofía del subconsumo...
—Me gustan los vestidos nuevos, me gustan los vestidos nuevos, me gustan ...
—Tan esenciales cuando había subproducción; pero en una época de máquinas y de la fijación del nitrógeno, eran un auténtico crimen contra la sociedad.
—Me lo regaló Henry Foster.
—Se cortó el remate a todas las cruces y quedaron convertidas en T. Había también una cosa llamada Dios.
—Es verdadera imitación de tafilete.
—Ahora tenemos el Estado Mundial. Y las fiestas del Día de Ford, y los Cantos de la Comunidad, y los Servicios de Solidaridad.
—¡Ford, cómo los odio!, pensaba Bernard Marx.
—Había otra cosa llamada Cielo; sin embargo, solían beber enormes cantidades de alcohol.
—Como carne; exactamente lo mismo que si fuera carne.
—Habla una cosa llamada alma y otra llamada inmortalidad.
—Pregúntale a Henry dónde lo consiguió.
—Pero solían tomar morfina y cocaína.
—Y lo peor del caso es que ella es la primera en considerarse como simple carne.
—En el año 178 d.F., se subvencionó a dos mil farmacólogos y bioquímicos ...
—Parece malhumorado —dijo el Predestinador Ayudante, señalando a Bernard Marx.
—Seis años después se producía ya comercialmente la droga perfecta.
—Vamos a tirarle de la lengua.
—Eufórica, narcótica, agradablemente alucinante.
—Estás melancólico, Marx. —La palmada en la espalda lo sobresaltó. Levantó los ojos. Era aquel bruto de Henry Foster—. Necesitas un gramo de soma.
—Todas las ventajas del cristianismo y del alcohol; y ninguno de sus inconvenientes.
—¡Ford, me gustaría matarle! Pero no hizo más que decir: No, gracias, al tiempo que rechazaba el tubo de tabletas que le ofrecía.
—Uno puede tomarse unas vacaciones de la realidad siempre que se le antoje, y volver de las mismas sin siquiera un dolor de cabeza o una mitología.
—Tómalo —insistió Henry Foster—, tómalo.
—La estabilidad quedó prácticamente asegurada.
—Un solo centímetro cúbico cura diez sentimientos melancólicos —dijo el Presidente
Ayudante, citando una frase de sabiduría hipnopédica.

—Sólo faltaba conquistar la vejez.
—¡Al cuerno! —gritó Bernard Marx.
—¡Qué picajoso!
—Hormonas gonadales, transfusión de sangre joven, sales de magnesio ...
—Y recuerda que un gramo es mejor que un taco.
Y los dos salieron, riendo.
—Todos los estigmas fisiológicos de la vejez han sido abolidos. Y con ellos, naturalmente ...
—No se te olvide preguntarle lo del cinturón Maltusiano —dijo Fanny.
—... Y con ellos, naturalmente, todas las peculiaridades mentales del anciano. Los caracteres permanecen constantes a través de toda la vida.
—...dos vueltas de Golf de Obstáculos que terminar antes de que oscurezca. Tengo que darme prisa.
—Trabajo, juegos... A los sesenta años nuestras fuerzas son exactamente las mismas que a los diecisiete. En la Antigüedad, los viejos solían renunciar, retirarse, entregarse a la religión, pasarse el tiempo leyendo, pensando... ¡Pensando!.
—¡Idiotas, cerdos!, se decía Bernard Marx, mientras avanzaba por el pasillo en dirección al ascensor.
—En la actualidad el progreso es tal que los ancianos trabajan, los ancianos cooperan, los ancianos no tienen tiempo ni ocios que no puedan llenar con el placer, ni un solo momento para sentarse y pensar; y si por desgracia se abriera alguna rendija de tiempo en la sólida sustancia de sus distracciones, siempre queda el soma, el delicioso soma, medio gramo para una tarde de asueto, un gramo para un fin de semana, dos gramos para un viaje al bello Oriente, tres para una oscura eternidad en la luna; y vuelven cuando se sienten ya al otro lado de la grieta, a salvo en la tierra firme del trabajo y la distracción cotidianos, pasando de sensorama a sensorama, de muchacha a muchacha neumática..."

Espiritualidad reciclada


Cito a Aldous Huxley en "Un mundo feliz":

"El presidente se levantó, hizo la señal de la T y, poniendo en marcha la música sintética, dio suelta al suave e incansable redoblar de los tambores y al coro de instrumentos —casiviento y supercuerda— que repetía con estridencia, una y otra vez, la breve e inevitablemente pegadiza melodía del Primer Himno de Solidaridad.
Una y otra vez, y no era ya el oído el que captaba el ritmo, sino el diafragma; el quejido y estridor de aquellas armonías repetidas obsesionaba, no ya la mente, sino las suspirantes entrañas de compasión. El presidente hizo otra vez la señal de la T y se sentó. El servicio había empezado.
Las tabletas de soma consagradas fueron colocadas en el centro de la mesa. La copa del amor llena de soma en forma de helado de fresa pasó de mano en mano, con la fórmula: Bebo por mi aniquilación. Luego, con el acompañamiento de la orquesta sintética, se cantó el Primer Himno de Solidaridad:
Ford, somos doce; haz de nosotros uno solo,
como gotas en el Río Social;
haz que corramos juntos, rápidos
como tu brillante carraca.

Doce estrofas suspirantes. Después la copa del amor pasó de mano en mano por segunda vez. Ahora la fórmula era: Bebo por el Ser Más Grande. Todos bebieron. La música sonaba, incansable. Los tambores redoblaron. El clamor y el estridor de las armonías se convertían en una obsesión en las entrañas fundidas. Cantaron el Segundo Himno de Solidaridad:

¡Ven, oh Ser Más Grande, Amigo Social,
a aniquilar a los Doce-en-Uno!
Deseamos morir, porque cuando morimos nuestra
vida más grande apenas ha empezado.

Otras doce estrofas. A la sazón el soma empezaba ya a producir efectos. Los ojos brillaban, las mejillas ardían, la luz interior de la benevolencia universal asomaba a todos los rostros en forma de sonrisas felices, amistosas. Hasta Bernard se sentía un poco conmovido. Cuando Morgana Rotschild se volvió y le dirigió una sonrisa radiante, él hizo lo posible por corresponderle. Pero la ceja, aquella ceja negra, única, ¡ay!, seguía existiendo. Bernard no podía ignorarla; no podía, por mucho que se esforzara. Su emoción, su fusión con los demás no había llegado lo bastante lejos. Tal vez si hubiese estado sentado entre Fifi y Joanna... Por tercera vez la copa del amor hizo la ronda. Bebo por la inminencia de su Advenimiento, dijo Morgana Rotschild, a quien, casualmente, había correspondido iniciar el rito circular. Su voz sonó fuerte, llena de exultación. Bebió y pasó la copa a Bernard. Bebo por la inminencia de su Advenimiento, repitió éste en un sincero intento de sentir que el Advenimiento era inminente; pero la ceja única seguía obsesionándole, y el Advenimiento, en lo que a él se refería, estaba terriblemente lejano. Bebió y pasó la copa a Clara Deterding. Volveré a fracasar —se dijo—. Estoy seguro. Pero siguió haciendo todo lo posible por mostrar una sonrisa radiante.
La copa del amor había dado ya la vuelta. Levantando la mano, el presidente dio una señal; el coro rompió a cantar el Tercer Himno de Solidaridad:

¿No sientes como llega el Ser Más Grande?
¡Alégrate, y, al alegrarte, muere!
¡Fúndete en la música de los tambores!
Porque yo soy tú y tú eres yo"

Sacrificios por la felicidad

Cito a Aldous Huxley en "Un mundo feliz".
"—Arte, ciencia... Creo que han pagado ustedes un precio muy elevado por su felicidad
—dijo el Salvaje, cuando quedaron a solas—. ¿Algo más, acaso?
—Pues... la religión, desde luego —contestó el Interventor—. Antes de la Guerra de los
Nueve Años había una cosa llamada... Dios. Perdón, se me olvidaba: usted está
perfectamente informado acerca de Dios, supongo.
—Bueno...
El Salvaje vaciló. Le hubiese gustado decir algo de la soledad, de la noche, de la
altiplanicie extendiéndose, pálida, bajo la luna, del precipicio, de la zambullida en la
oscuridad, de la muerte. Le hubiese gustado hablar de todo ello; pero no existían
palabras adecuadas. Ni siquiera en Shakespeare.
El Interventor, entretanto, hablase dirigido al otro extremo de la estancia, y abría una
enorme caja de caudales empotrada en la pared, entre los estantes de libros. La pesada
puerta se abrió. Buscando en la penumbra de su interior, el Interventor dijo:
—Es un tema que siempre me ha interesado mucho. —Sacó de la caja un grueso
volumen negro—. Supongo que usted no ha leído esto, por ejemplo.
El Salvaje cogió el libro.

—La Sagrada Biblia, con el Antiguo y el Nuevo Testamento —leyó en voz alta.
—Ni esto.
Era un libro pequeño, sin tapas.

—La Imitación de Cristo.
—Ni esto.
Y le ofreció otro volumen.

—Las Variedades de la experiencia Religiosa, de William James.
—Y aún tengo muchos más —prosiguió Mustafá Mond, volviendo a sentarse—. Toda
una colección de antiguos libros pornográficos. Dios en el arca y Ford en los estantes.
Y señaló, riendo, su biblioteca oficial, los estantes llenos de libros, las hileras de
carretes y rollos de cintas sonoras.
—Pero si usted conoce a Dios, ¿por qué no se lo dice a los demás? —preguntó el
Salvaje, indignado—. ¿Por qué no les da a leer estos libros que tratan de Dios?
—Por la misma razón por la que no les dejo leer Otelo: son antiguos; tratan del Dios de
hace cientos de años. No del Dios de ahora.
—Pero Dios no cambia. —Los hombres, sí.
—Y ello, ¿produce alguna diferencia? "

Amor que reditúa



Cito a Aldous Huxley en "Un mundo feliz":

"Las prímulas y los paisajes, explicó, tienen un grave defecto: son gratuitos. El amor
a la Naturaleza no da quehacer a las fábricas. Se decidió abolir el amor a la Naturaleza,
al menos entre las castas más bajas; abolir el amor a la Naturaleza, pero no la tendencia
a consumir transporte. Porque, desde luego, era esencial, que siguieran deseando ir al
campo, aunque lo odiaran. El problema residía en hallar una razón económica más poderosa
para consumir transporte que la mera afición a las prímulas y los paisajes. Y
lo encontraron.
—Condicionamos a las masas de modo que odien el campo —concluyó el director—.
Pero simultáneamente las condicionamos para que adoren los deportes campestres. Al
mismo tiempo, velamos para que todos los deportes al aire libre entrañen el uso de
aparatos complicados. Así, además de transporte, consumen artículos manufacturados.

De ahí estas descargas eléctricas"

Un mundo feliz

Todavía se reconoce como ilegal la venta de óvulos. Todavía no se oficializan los usos posibles de la clonación ni el experimento con el código genético humano. Sin embargo, las buenas candidatas a "donar" óvulos reciben cuantiosos cinco mil dólares; es posible guardar células madre del cordón umbilical en reserva de futuras enfermedades e incluso, hacer terapias genéticas para corregir información de herencias malditas. Tenemos en puerta la experimentación con la nanotecnología. Se promete el anhelado "ingrediente activo inteligente" que vaya directo al origen de las patologías. En fin, el avance técnico y científico es acelerado. El panorama ha cambiado de manera vertiginosa en cuestión de décadas.

Pero aún los problemas ancestrales persisten. La medida del progreso científico no es inversamente proporcional a la presencia de expresiones de sufrimiento, injusticia, hambre, explotación o servidumbre. La razón se ha manifestado como un instrumento más de dominio del hombre por el hombre y para ello, sólo la redención de Dios en la historia plena podrá darnos un buen final.

En los siguientes textos recorto algunas de las ficciones de Aldous Huxley en su anti-utopía "Un mundo feliz". Comparto fragmentos breves que sembraron conmoción durante mi adolescencia y a los que, de vez en cuando regreso para leer con sospecha el cotidiano de nuestra época. No me dejan de alertar algunas semejanzas o cercanías entre nuestra sociedad y "Un mundo feliz".
Me alerta sobre los cambios que vivimos en el cristianismo, sobre los triunfalismos actuales que mezclan la promesa inmediata de felicidad con la rendición descarada a las servidumbres más elementales.